lunes, 28 de mayo de 2012

Desvarío.


Era una mañana hace 5 años, mi padre acaba de sufrir una recaída que marco el inicio de lo que serían sus próximos 4 años, ya el gobierno había cerrado RCTV, mi hermana estaba a punto de dar a luz, mi hija menor preparándose para hacer su primera comunión y mi esposa me dice que no hay nada para acompañar la comida, que si podía que trajera algo de carne para medio día. Salgo como a las 9 y me encuentro a un vecino que solo habla mal de Chávez y de sus planes para irse del país, “Brasil es el mejor país del mundo, ya tengo todo listo, por cierto vecino, tienes un caucho espicha’o… Tu si estas jodido, Chávez cierra RCTV y tú te tienes que ensuciar las manos temprano…” Bajar los cuatro pisos con aquel personaje no fue nada comparado con ver mi carro y el caucho sin aire con él al lado. El 28 de mayo de 2007 era un lunes, de esos que te hacen decir que en el infierno todos los días son lunes, el día anterior se vencía la concesión de Radio Caracas Televisión, todo el mundo hablaba de eso, pero nosotros teníamos nuestra propia noticia, la mitad del tiempo de ese día lo pase en carretera, de Calabozo a Caracas y viceversa, la tristeza se nos acercaba por distintos flancos y a todos como familia nos tocaba, el negocio no estaba en su mejor momento, “la gente prefiere FM” solía repetir en aquella época y para variar yo llamaba muy poco, solo mi madre sabía cómo estaban las cosas. Al día siguiente solo pensaba en mi padre, hable con todos menos con él, está estable, que vaina con mi viejo, tan fuerte que meses después cargo a las morochas y bailo el vals en los quice años de Alba y luego en los de Eileen. El vecino seguía hablando y mi ánimo no era el mejor, Chávez, Brasil, RCTV, Me voy, vendo, no paraba de hablar, eso si, no busco de ayudarme solo hablaba y hablaba y debo confesarles que en algún momento deje de escucharle, pero él seguía irritando mi ya muy delicado estado de humor, fue en ese instante que sucedió algo que cambio mi manera de ver las cosas para siempre, sacando el gato para subir el carro vi la palanca o cachimbo que se usa para aflojar las tuercas, la tome y me volví hacia el insoportable vecino decidido a callarlo de un solo golpe, así sería mi cara en ese instante que él se quedo callado y pregunto “¿Qué te pasa Eleazar? ¿Tú me vas a pegar? El tiempo se detuvo, no se escuchaba nada, solo el silencio, un momento eterno y volví, “No chamo estás loco” termine diciendo dejando cae la palanca al piso. Nos reímos juntos, el vecino se fue y yo cambie el caucho, pero algo paso que me asusto. A propósito de los tiempos que estamos viviendo, esta locura colectiva que vemos en cada esquina, un país que no encuentra respuestas, de Padres que no tienen trabajo, de hijos que no conocen a sus padres, de madres que lloran a sus hijos, de país que no tiene gobierno, de gobierno que habla con “PRANES” pero no con ciudadanos y a pesar de todo esto una gran parte de mi país no quiere cambiar las cosas, ¿es que se volvieron todos locos? Desde que me paso lo que anteriormente les expuse pienso muy a menudo en ese episodio, pensando en la manera que hubiese cambiado mi vida de no haber reaccionado para terminar riéndome y abrazando a alguien que no soportaba, si alguien me hubiese azuzado, de seguro que otro seria el final, pero más pudo todo lo que mis padres me enseñaron, aquella “Educación domestica” de la que hablaba mucho mi Padre, los valores y ejemplos, que no permitieron que me perjudicara, bien por mí pero, ¿mi país tendrá la misma suerte?. Cuando desde el gobierno se le hace creer a la población que la violencia está en los medios y no en la calle, que los comunicadores son enemigos de la libertad de expresión, que los médicos solo quieren una población enferma para enriquecerse, que robar se justifica si se tiene hambre, que la propiedad no se justifica solo se prueba y que el trabajo solo es la expresión de explotación por parte de los patronos, entonces vivimos en una locura, locura inducida por quienes nos gobiernan y disfrutan las riquezas de nuestros suelos y no quieren que las cosas cambien. Quiera Dios que los recuerdo y valores democráticos afloren una vez más y a la hora de votar escojamos el camino de la democracia y no el de la locura. Me despido mis queridos lectores pensando que estos 13 años han sido un momento eterno, un desvarío, Ojala así sea.

martes, 10 de abril de 2012

Hace 10 años...


Particularmente cuando pienso en los sucesos de Abril de 2002, me gusta evocarlos no desde ese lunes 8 sino meses antes, para mi empezaron en plena campaña de Pedro Carmona a la presidencia de FEDECAMARAS, en su recorrido por el país, acompañado del presidente saliente Vicente Brito visitaron Guarico, pasaron un sábado por Calabozo, donde los recibimos en la Camara de Comercio y esa noche los agasajamos en mi casa, parrilla y whisky incluidos. En aquel tiempo yo era Presidente del Capítulo Guarico-Apure de la Camara Venezolana de la Radio, Director de Radio los Llanos La primera emisora de la zona y Secretario Ejecutivo de la Camara de Comercio del Municipio Miranda. El Gobierno de Chavez estaba prácticamente empezando pero el conflicto con los sectores empresariales y comerciales del país estaba muy adelantado, esa noche hablamos de la necesidad de impedir que el proyecto del Presidente no tomara cuerpo mucho más allá de lo que ya había tomado para esa fecha, Pedro Carmona me hablo de Expropiaciones, de restricciones a la libertad de expresión, de desbordamiento de la inseguridad, de la fuga de cerebros y por supuesto la fuga de capitales, con una claridad que asustaba, de hecho esa noche nos presento una Venezuela apocalíptica que no tarde en decirle a mi esposa que me parecía que estaba exagerando, yo tenía mis miedos pero nunca pensé que los miedos de Carmona se hicieran realidad, hoy por hoy debo confesar tristemente que su terrible visión se ha quedado corta ante los hechos. Al día siguiente, temprano en la mañana, Vicente Brito, el Gobernador de Guárico, Eduardo Manuitt y El Alcalde de la ciudad Gabriel Gonzalez me impusieron el Botón de Fedecamaras en la Plaza Bolívar de Calabozo, acompañados del aspirante a presidir los destinos de la cúpula empresarial, y vaya que lo hizo.
La preponderancia de esos momentos fueron los que influyeron en el modo de ver las cosas en los meses siguientes y hasta abril del 2002. La Camara de Comercio de Calabozo, presidida por mi amigo (hoy en el exilio) Daniel Pinchesvky y la Fedecamaras de Carmona y Albis Muñoz, nos mantuvimos trabajando muy cercanos, foros, visitas de empresarios, Mesas de trabajo, todo para el beneficio de nuestros afiliados, jamás se hablo de planes desestabilizadores, asi llegamos a ese lunes 8 de abril, con un dolor de cabeza enorme tras la celebración de mis 35 años comencé la semana con mi acostumbrado programa “Veredicto” versión llanera del programa que por años había hecho mi padre en la emisora Radio Valles del Tuy, la prensa de esa mañana solo hablaba de dos únicos temas, El llamado a Paro general para ese día hecho por las CTV y el otro punto era la “Coordinadora Democratica” primera experiencia unitaria contra el actual gobierno. Cerca de las 4 de la tarde recibo la llamada de Muñoz desde Caracas “FEDECAMARAS se une al paró, Carmona esta por anunciarlo” yo transmití en directo de la señal de Venevision ¿o era RCTV?
El martes 9 estábamos ya sin publicidad al aire en acatamiento al paro y con el consentimiento de los anunciantes, cerca de las 5 de la tarde el parte del día en transmisión conjunta de todos los canales, “El Paro” se prorroga por 24 horas más. Para el miércoles 10, converso con mi hermano Eliú, era su cumpleaños ¿Qué vas hacer? Pregunte y me contesto “La vaina no está como para celebraciones” El parte de ese día informaba que el paro se transformaba en “Indefinido” la consigna se transformo  radicalmente, ya no se pedía “cambio de política” ahora se hablaba de “Cambio de Presidente.
El jueves 11 de abril comencé a hacer el programa más largo que recuerde, di los buenos días a las 7 de la mañana y no me levante más hasta las 5 de la mañana del dia siguiente, Lo compartí con mi Compadre Edgar Cesar, Edgar Cesar Jr. , Con la periodista Nancy Martínez y Mario Martínez en Radio los Llanos, Sin comerciales y apoyando todo lo que nos llegaba vía satélite y TV. Recibimos la visita en el estudio de las fuerzas vivas de la ciudad, El Presidente de APROSIGUA mi amigo y siempre recordado Tulio Burgos, acompañado de Demetrio Frailes,  la visita Monseñor Antonio López Castillo, recién llegado a la ciudad pero que venía de Barinas, muchas historias de los Chávez se contaron ese día, El Alcalde de la Ciudad Gabriel González y el Secretario General de Gobierno del Guárico Juan Marín quienes fuera de micrófono me pidieron que bajara un poco el tono del programa, les dije que “No estamos jugando” así paso ese día con la transmisión en directo de la Marcha en Caracas, la confusión, la Cadena Presidencial, La pantalla dividida, tal como estaba el país. 
Una vez que salió El General Lucas Rincón Romero anunciando que el Presidente había aceptado la renuncia, nuestras vidas cambiaron de "golpe", alcaldes, Cámara de comercio, Campesinos, La iglesia, todo fue tocado, con mi madre hable como a las 2 de la madrugada, me ordeno:  "si hablas con el gobernador dile que no se mueva de su despacho", con el despacho del Gobernador una hora más tarde, mi amigo Pedro Carpio me dijo “Esto es un golpe de estado”, al día siguiente reunión en mi casa con José Carolino, Edgar Cesar El Alcalde y su administrador,  se tomaron decisiones. Prendo la TV, Napoleon Bravo: “Buenos días tenemos nuevo Presidente” Reuniones en Cámara de Comercio, Iglesia, Sindicatos, etc, Todo bien... Cuando escuche el decreto por radio no podía creerlo, llame por celular a mi esposa y le dije "estoy en oposición otra vez", A la radio llamaron de Maracay, una tal Baduel, según él rescatarían al Presidente, me llamaron los operadores, “Coño, que hacemos, déjate de vainas eso no pasara”, Misa de acción de gracias, Pinchevsky hablando por celular con su hermano Israel  y al lado estaba el auto juramentado Presidente, yo hable con él, le pregunte, ¿Porque el decreto? Su respuesta: "Si dejamos que los diputados interfieran con el proceso de rescate de la democracia no lograremos la paz del país"  textual me lo dijo y confieso que le creí. Whisky en casa de mi Amigo Daniel (en el Chaparral) No hay información, RCR Colombia vía DirecTV dice que la vaina se puso chiquita, mi pana Gonzalo pregunta ¿Y que es Miraflores, es solo un edificio? listo esto se jodió, la esposa del Alcalde se ofrece para sacar a mi familia del pueblo, mi amigo Jaime Silva tenía todo listo para ayudarnos. Diosdado de traje Juramentado presidente por Willian Lara,  esperan a Chávez  en Miraflores, lo recuerdo, con una cruz en la mano hablando de reconciliación y paz. Después de todo Chavez regresó.  El domingo en la tarde mi casa rodeada de fanáticos encabezados por el Alcalde, a mi alrededor solo mi familia, mi vida cambió para siempre, eso sí, el lunes 15 estaba otra vez al frente de los micrófonos dando la cara, ese día comencé mi programa diciendo “Queridos oyentes, este fin de semana paso de todo.” Hoy, 10 años después, recuerdo aquello y no me queda más remedio que ser coherente con mis actos. Muchos son los estafados, expropiados, víctimas de la violencia, tal como me lo dijo Carmona en mi casa hace 10 años, los comisarios condenados, Baduel preso, a Lucas Rincón nadie lo recuerda, La mayoría de los protagonistas están fuera del país, si las cosas cambian después del 7 de octubre, de seguro muchas historias se sabrán de estos días “Por Ahora” solo se habla de la enfermedad del Presidente. Mis queridos lectores, el voto es secreto, aunque todos saben por quién voy a votar. Sigo creyendo en la democracia pero ya no me echan cuentos. Para mi “hay un camino” ¿y para ti?

sábado, 24 de marzo de 2012

"Lujos"


No es mentira que a los venezolanos nos gustan las cosas buenas, quizás eso vale para cualquiera pero a nosotros nos GUSTA, así, en mayúsculas. En cualquier parte, por donde camines, encontraras teléfonos de los más caros y modernos, no importa de qué clase social se sea, todos tienen PIN, La ultima camioneta 4x4 se ve por doquier, igual se forman las colas frente a las agencias del carro nuevo chino que ofrece el gobierno, caminar sobre Crocs es la norma, como lo fue Vans en los ochentas o Nike Air en los noventas, Levi’s y Wrangler no pasan de moda, y político o ministro que se respete no sale de gira sin su buena Columbia, no hay un anfitrión de televisión que no salga sin su Ipad y en Twitter casi todos montan fotografías en Instagram, no importa que humilde sea la casa, los cumpleaños siempre se celebran y los quince de la niña nunca pasan por debajo de la mesa. El venezolano es trabajador, millones se levantan temprano para enfrentar el día a día, claro esto paga lo que consumimos, para eso se trabaja, Sea obrero, profesional, artesano, músico, el oficio que se te ocurra, a la final buscamos cubrir nuestras necesidades, lo mejor posible, trabajar de gratis nadie. Los defensores de la revolución quizás digan que esta realidad es producto de la historia reciente, que nos educaron capitalistas y por ello todos queremos lo mejor, lo dirán desde sus asientos y oficinas en donde con menos esfuerzo que muchos, también gozan de lo mismo que nos gusta a todos, eso sí, “Ellos usan Adidas, Adidas no los usa a ellos” pobre discurso aquel que desde el capitalismo más salvaje, habla de la igualdad de los demás. Lo bueno tiene precio y para pagarlo trabajamos, el problema ahora está en los “lujos” aquellos que trabajando o enchufándonos en el gobierno, ni siquiera así podemos costear. Una vez más la violencia se atraviesa para descomponernos el día, 35 años tenía, lo secuestraron, pagaron e igual lo mataron, emprendedor y muy trabajador, pero nada de eso sirve si no puedes pagar la vida, ese es el país que tenemos y que lo describe perfectamente Rayma en la imagen que “adorna” este escrito, como leí en un twitt, en Venezuela ya no decimos “llego el Sábado” es un verdadero lujo decir “Llegue al Sábado” nos están matando y ya no nos sorprende, desde el oficialismo nos hablan de historia y orígenes de la violencia, me vale poco su empeño cronológico, los muertos de ayer, de hoy y de mañana, rojos o azules, de derecha o de izquierda, venezolanos o extranjeros, humildes o miembros del cuerpo diplomático, en fin, todos, son importantes y deben dolernos a todos, pero parece que no y eso es lo peor. Desde un verdadero sentimiento de frustración y rabia que no sé ni a quién dirigirlo, escribo estas líneas, que les aseguro, mis queridos lectores no quería hablar de política, ni de Chávez y menos de inseguridad, pero la violencia, el discurso, los hechos, el futuro, el hastío y sobre todo la indiferencia me señalan que ese es  un lujo que no me puedo dar. ¿Te lo puedes dar tú?

domingo, 18 de marzo de 2012

¿Que Quieres?


88 años tenía mi padre cuando viéndose como lo estaba dejando una serie de enfermedades me decía a manera de broma “esperando por que se haga la voluntad de Dios, está visto que la mía no.” En más de una oportunidad respondió de esa manera ante mi pregunta ¿Qué quieres? Después me decía lo que quería en el momento, pero estaba claro lo que él sentía. Hoy es muy fácil para mí, pero en aquella oportunidad no era para nada sencillo aceptarlo. MI padre entre otras cosas, no quería verse allí en la cama dependiendo de otros, no quería ver a mi mamá a quien amaba, atenderlo, no quería que lo vieran en esas condiciones, disminuido y sin fuerzas, pero jamás, en ningún momento, dijo que no nos quería. Eso no cambió.  En principio casi no lo notamos, pero luego se hizo evidente que mi padre cada vez más, estaba ausente, a menudo confundía nombres, lugares y fechas e incluso llego a desconocer a quienes estábamos a su alrededor, pero en los momentos que estaba con nosotros y él se percataba de su condición, retomaba el tema de esa manera elegante como lo exprese al principio de estas líneas, cuando me veía llegar en la puerta decía: “llego la fuerza bruta” al final eso era lo que el veía en mi. No tengo que ahondar en lo difícil que era (es) aceptar aquello, mi Padre moría frente a nosotros y él lo deseaba, se despedía, nosotros no, lo queríamos allí a nuestro lado, entonces fue cuando cambio radicalmente, 7 días antes de morir, despertó de una larga noche que duro 3 días, lo primero que hizo fue pedir café, yo estaba a su lado y lloré pensando, Ahí está mi viejo luchando, nada ha cambiado, pero estaba equivocado.
El sábado pasado, cerca de medio día, el presidente Chávez encadeno al país en una transmisión desde el llamado “Balcón del pueblo” Enérgico e insultando a todos los que están en contra, llamando traidor a colaboradores que se atreven a expresar sus puntos, también pensé como hace seis meses, allí esta, nada ha cambiado, pero igual estaba equivocado. He tenido varios episodios en mi vida donde he creído enfrentar a la muerte, accidentes de tránsito, robos donde me han apuntado directamente, dolencias de salud, en todas estas situaciones he sentido miedo y por supuesto no quiero morir, no ahora, mis hijas, mi madre, mi gente me necesita, Dios sabe lo que hace, en otras palabras, lo que quiero decir es que no estoy preparado para aceptar mi propia muerte. Mi padre acepto su condición, primero se negaba a vivir lo que lo rodeaba, pero una buena noche, la noche antes de él partir, me dijo sin rodeos ante la misma pregunta “¿Qué quieres? “Me quiero morir.” Mis queridos lectores, por más doloroso que parezca debo decirles que él estaba listo y nosotros de alguna manera también. El Chávez que vi por TV este sábado ya sabe su condición pero está en esa fase donde no quiere que lo veamos débil, enfermo, pero él sabe de su situación. Se ve a sí mismo humano, limitado, cuando en algún momento de su discurso dijo “Yo soy más que este recipiente” refiriéndose a su propio cuerpo, sitió lastima por si mismo, pero al igual como ocurrió con mi padre no dejaron de ser quienes eran por el hecho de aceptar a “la gran niveladora.”  Aceptar la muerte implica un cambio para sí mismo, no para con los demás. Mi Padre nos amo hasta el último momento de su vida y Chávez será un dictador hasta su último aliento. Por lo pronto cuando me preguntan, respondo como lo hacia mi padre: “esperando por que se haga la voluntad de Dios, está visto que la mía no.”

martes, 13 de marzo de 2012

El undécimo mandamiento...

“Si la derecha llegase al poder, gobernarán desde Washington D.C.” Dice el Presidente desde La Habana”
Esto parece un chiste pero no lo es, 3 semanas han pasado desde el anuncio presidencial en cadena de radio y tv de la nueva “lesión” en el mismo sitio donde anteriormente se le había extirpado un tumor cancerígeno, que gracias a la medicina cubana se daba por curado, pero que en virtud de la realización de primarias por parte de la oposición y su repercusión en la opinión pública nacional, aparece de nuevo ayudando en los números de las encuestas, a tal punto que ya no se habla más del 12 de febrero, solo se escuchan rumores y medias verdades, todas sobre la salud del tataranieto de Maisanta.  Si bien,  esta estrategia a la que he llamado en mi cuenta de Twitter en más de una ocasión #misionlastima ha dado sus resultados en las estadísticas y muestras posteriores al día de la juventud, no es menos cierto que el país va sin rumbo, empujado solo por la opinión pública dividida en creyentes e incrédulos, la desinformación sumado a los rumores se han apoderado del día a día de los venezolanos, en un claro estratagema gubernamental para ganar tiempo en momentos en que no le sobra. A estas alturas del partido, el paciente se encuentra en La Habana y los partes médicos los da el mismo, a la vez asegura que “el mejor sistema de salud de Latinoamérica es el venezolano” palabras dichas desde la capital antillana, donde se está viendo su enfermedad con la seguridad  del hermetismo en cuanto a su diagnostico. Esto explica porque esta allá y no acá. En palabras llanas, para poder generar rumores, Si está muy grave nadie lo sabe con certeza, pero lo que es peor, si no está grave tampoco nos enteramos y el puede jugar a que le tengan lastima con el fin último de que el pueblo lo recompense haciendo sus “últimas voluntades” que no son otras que el establecimiento de un sistema socialista desigual, autoritario, retrogrado e injusto.
No hay un día en este país que no hablemos de Chávez, incluso cuando se nombra a la oposición lo hacemos en contra partida al enfermo habanero, más sin embargo es bueno recordar que el país está en otra frecuencia, en otra banda muy distinta a la sintonizada con el presidente como centro único del futuro. El padre de la niña secuestrada le vale poco si Chávez tiene cáncer o no, El preso que espera a que no le apliquen una vez más un retardo judicial poco le interesa que Chávez no mande desde la casa de Misia Jancinta, El ama de casa que no tienen que servir a sus hijos  que están a punto de llegar del colegio no se acuerda de las expropiaciones, El joven desempleado que no encuentra cupo universitario  le importa poco si Cilia Flores es la nueva procuradora, El obrero del campo quiere su semana los viernes, poco le interesa que en Agropatria no hay los insumos para su trabajo o si Diosdado es el nuevo Páez. El joven médico que siente vergüenza ajena al ver a la ministra Sader disfrazar a unos niños de galenos para que reciten en cadena nacional al presidente un “Pa’lante Comandante” El país es mucho más que misiones, expropiaciones jalabolismo y enfermedades presidenciales, fue, es y será más que chavismo u oposición. Más que bipartidismo, más que la mezquindad e ignorancia de quienes nos desgobiernan y se empeñan en colocarnos en distintos lados de su pensamiento único y limitado. La gente se cansa de que lo coloquen donde no quiere estar. Tu eres…, Yo soy… Tú tienes porque yo te doy. Tu eres porque yo estoy… Basta ya!
La semana pasada y en ocasión de los seis meses del fallecimiento de mi padre, asistí a la celebración de la misa que por el descanso de su alma se efectuó cerca de la casa. Yo que tengo mucha fe pero soy poco de misas y curas, un incrédulo creyente,  me encontré frente a un sermón sobre los diez mandamientos y  cómo debemos cuidar el “templo” cumpliendo con esos deberes, es así que esperanzados con el amor de Dios, nos podemos garantizar un sitio a su lado. Reconfortado por las palabras de aquel humilde acto litúrgico y de regreso a la realidad de nuestro entorno, como lamento que no exista un undécimo mandamiento en nuestros tiempos. Un mandamiento para todos, obligante para quienes sean nuestros próximos regentes y necesario para quienes pensamos en el futuro para nuestros hijos,  algún día podremos hablar tranquilamente cumpliendo ese mandamiento, el mandamiento numero once, No politizarás, Su acatamiento nos ahorraría muchísimas angustias y nos brindaría  una Venezuela en paz. Me despido mis amables lectores, hasta la próxima misa.

martes, 28 de febrero de 2012

Este show debe terminar…


Cuando somos jóvenes no tenemos conciencia de la muerte, lo único que se tiene con 18 años es futuro, ni siquiera enfrentarse con la muerte en la adolescencia nos hace tomar conciencia de ella, todos hemos sufrido alguna perdida a esa edad y sin embargo como jóvenes solo vemos futuro a pesar del dolor y la confusión que la muerte trae, en mi caso, Mercedes, la madre de un amigo y quien un día almorzando en su apartamento me puso un sobre nombre con el cual aun me llaman quienes me conocen bien y Fernando, un Amigo que murió 8 meses más tarde, ambas muertes marcaron mi juventud por allá a mediados de los ochenta, a pesar de todo lo que significo, la juventud es fuerte y así seguimos adelante.  Lo jóvenes son impetuosos, fuertes e inexpertos, esa combinación dura por años y  en algunos casos perdura hasta que algo sale mal, Los excesos propios de la juventud suelen hacer mella pero no es sino mucho tiempo después que nos damos cuenta de sus consecuencias, sin embargo es tal la fortaleza que tenemos que a pesar de los diagnósticos no cambiamos nuestro modo de vivir y solo para cuando es muy tarde se nos viene la idea del fin.

La historia siempre es la misma, se está sano hasta que se enferma, pero solo a partir de la gravedad es que se toma tratamiento, en ese momento se acuerdan de Dios, se pide por la salud propia y por el entendimiento de los especialistas, en una acto que raya en el egoísmo, en ocasiones se pretende minimizar al enemigo que vive dentro, ¿cuánta lucha épica hemos visto contra el cáncer? Hasta hoy todos los que he conocido que han librado esta batalla gozan de mi admiración infinita y por respeto a ellos alzo mi voz contra de este show de segunda que montan algunos solo para ganar votos. Vivo en un país socialista donde no todos somos iguales, donde no tenemos las mismas oportunidades, donde todo se mide por el dinero que tienes, donde lo único peor a ser pobre es tener capital y  tenerlo te convierte en delincuente. Mi país cansado de malos gobiernos y esperanzado por un discurso populista eligió hace 13 años al peor de todos los gobiernos, que no solo lo hace mal, sino que traiciona a sus seguidores y engaña a quienes vienen creciendo, pero son estos últimos nuestra esperanza. Venezuela es un país joven, impetuosa y por su misma juventud puede cometer errores y excesos, pero no tiene cáncer, solo tiene un  mal gobierno. Si bien La administración actual se comporta como un cáncer, dividiéndose y reproduciéndose a lo largo y ancho de nuestra geografía, cumplo con informarles mis queridos lectores que lo único peor que nos puede suceder es que este gobierno continúe en su proceso de socialismo desigual, cosa que es posible si no estamos atento y permitimos que nos distraigan con espectáculos de fin de semana. Este país quiso un mejor gobierno y fue traicionado, ahora los traidores quieren cambiar el sistema,  no hace falta preguntar si estamos mejor o peor, lo que si les puedo asegurar es que la próxima vez que hablemos de metástasis no nos vamos a referir a la salud política del país, tenemos que volver a ser un país normal donde la “penosa enfermedad” de una persona sin pena alguna, no se convierta en un show mediático para provocar la lastima (y no la solidaridad) de sus seguidores y a la vez donde un mal gobierno se pueda cambiar por un futuro mejor en un proceso que fortalezca nuestra tradición democrática. “Por ahora” me despido hasta el próximo show de nuestro títere habanero. Por la salud de nuestra juventud, Este show debe terminar…

jueves, 16 de febrero de 2012

Majunche tu padre...

Desde hace un buen tiempo, la principal preocupación que tengo es la seguridad, no hay un día que me sienta seguro, ya ni en la casa tenemos esa paz y a tenor de las noticias, ni los muertos la tienen, es mucha la violencia que a los cementerios solo se puede ir a ciertas horas y no estamos seguros. La sociedad en la que vivo esta signada por la violencia, basta mirar a nuestro alrededor, todos hemos sido víctimas de este “fenómeno social” y los que tenemos la suerte de seguir contando nos corresponde hacer algo al respecto. Durante los últimos días hemos recibido un buen número de promesas electorales, casi todas referentes al tema de la seguridad y a decir verdad ninguna me ha convencido del todo, más inversión, más policías, más canchas deportivas, más escuelas de música, nada me parece, ni hablar del gobierno con 13 años y aun nos cuenta que “heredo” el problema cuando la realidad es que con su discurso, inoperancia y oportunismo no solo no ha hecho nada por mejorar la seguridad de los ciudadanos sino que ha invertido los valores de manera tal que ahora los “privados de libertad” por cometer delitos, recibirán un sueldo mientras dure su sentencia, sueldo mínimo por cierto, lo que me parece una aberración desde todo punto de vista, en algún tiempo alguien sin trabajo procurara caer preso para ganar dinero “honestamente” no me jodan, esto no puede continuar… Con esta idea en mente, pensaba en las soluciones del problema, decir que es complicado es corto para la dimensión que tiene y repase las propuestas de los precandidatos presidenciales, en particular me llamo la atención la única propuesta que no incluía la palabra “seguridad” esta se basa en la Educación y aunque suene a lugar común me dije “este es el camino”
¿Cómo podemos reeducar en nuestras cárceles a quienes no han sido educados? Empecemos por educar no solo a quienes vienen creciendo sino a nosotros mismos de cara a la nueva sociedad, La pedagogía de la persona, una concepción fundada en el humanismo cristiano que parta de la consideración del hombre como persona del proceso educativo. La educación como propuesta para disminuir la inseguridad tiene sentido cuando hacemos de la pedagogía contraria al simple adiestramiento para hacer del hombre un engranaje de la maquinaria de producción, más bien la Educación debe buscar la autentica formación y capacitación  técnica, científica y/o humanística, para  que la persona, en su proceso de descubrimiento, pueda optar libremente en función de su vocación y se comprometa responsablemente con la comunidad que lo rodea y el mundo en que vive.
La Educación como libertadora, como última instancia, el aprendizaje de vivir libremente la vocación dentro de un contexto que valore la persona como ser humano y respete los logros hechos en libertad, por ello es contraria a métodos que menoscaben o violenten la dignidad de la persona humana y para ello sus procesos deben ser democráticos y participativos fundados en la reciprocidad y el amor, antes que la dominación, la manipulación o el aislamiento. Nosotros somos autónomos, inteligentes, conscientes, libres, voluntariosos, responsables y con valores inculcados, cualquier persona que lo dude, no merece estar al frente de ningún grupo y menos ser presidente de una nación. Es aquí cuando veo a nuestro primer mandatario, nuestro empleado, lo veo en cadena insultando a sus contras diciéndoles Majunches que no significa otra cosa que “De calidad inferior, deslucido y mediocre” les confieso mis queridos lectores que mi primera reacción fue pensar “Majunche tu padre” pero no, yo no soy Majunche, soy Ciudadano, es facil notar que él no le habla a nadie salvo a un espejo con el cual practica sus interminables delirios mostrados en cadena. Que deslucido y mediocre se ve…
Termino  diciéndoles que la respuesta ante la inseguridad es más y mejor educación, nos llevara tiempo, pero ese el camino, no nos distraigamos en palabras necias, por lo menos, hasta mi próximo escrito.